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Historia de las Hermandades de Sevilla: La Carretería



Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Salud, María Santísima de la Luz en el Sagrado Misterio de sus Tres Necesidades al Pie de la Santa Cruz, San Francisco de Paula, Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad.







Una luz oculta

“Entre los divinos simulacros ocultos, hallados en esta ciudad después de la reconquista, se enumera una imagen de la Santísima Virgen, como de vara y cuarto de alto, hallada según tradición constante, por los años de 1550, en el sitio del Arenal, por un oficial de Tonelero, mediante una brillante luz que iluminando cual antorcha refulgente, el lugar en que se ocultaba, dio a conocer tan celestial tesoro (…) venerada esta Efigie, desde entonces, con el título de Luz por la que fue causa de hallazgo”.

Así contaba José Bermejo la historia que sirvió para el nacimiento de la hermandad de la Carretería. En 1550 un oficial del gremio de toneleros encontraba una imagen de la Virgen enterrada en una alcantarilla del arroyo Tagarete, en el Arenal, colocada allí supuestamente en los tiempos de la dominación árabe.

La tradición narra que la imagen se hallaba rodeada de luz. La advocación escogida pues por la hermandad que se fundó fue la de Nuestra Señora de la Luz compuesta sólo por niños. Como curiosidad, la pequeña imagen fue colocada en un domicilio particular.

La hermandad residía en el Hospital de San Andrés, del gremio de los toneleros situado en la actual calle Techada. Se aprobaron sus primeras reglas de penitencia en 1586 por el provisor Iñigo de Lizañana en tiempos del cardenal Rodrigo de Castro.

Un año después de la aprobación, la hermandad se vio obligada a salir de su residencia. En 1587 el arzobispo de Sevilla Rodrigo de Castro Osorio decretó la reducción de los hospitales gremiales lo que motivó que hubiera de salir del barrio del que estuvo fuera hasta 1761 pasando por la iglesia de San Miguel, y la iglesia del Colegio de San Francisco de Paula, de la Orden de los Mínimos, en la actual calle Trabajo. Durante el tiempo que la hermandad residió en el colegio mantuvo un pleito con la cofradía de la Sangre de Cristo y San Juan Bautista por el lugar que debía corresponderle en los cultos que en la capilla del colegio celebraba la comunidad de Monjes Mínimos.

De este período del siglo XVI, de 1579, se supone es la talla del Crucificado de la Salud que se atribuye a Francisco de Ocampo, restaurado en 1984 por José Rodríguez Rivero.













La Virgen del Mayor Dolor

En 1629, la cofradía, ya conocida como hermandad de las Tres Necesidades, realiza el encargo al maestro escultor Alonso Álvarez de Albarrán de la imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, cobrando por dicho encargo la cantidad de cuatrocientos reales.








El documento de obra dice: “sepan cuantos esta carta vieren como yo, Alonso Álvarez, maestro escultor, vecino de esta ciudad de Sevilla, en la collación de San Lorenzo, otorgo y conozco, que me obligo de hacer y entregar a la cofradía de las Tres Necesidades, que está cita en el colegio de san Francisco de Paula, de esta ciudad de Sevilla, una imagen de Nuestra Señora de la Soledad, para vestir, de siete cuartas de alto, con sus brazos de gonces, encarnada, con sus lágrimas, a contento y satisfacción de los hermanos de la dicha cofradía. La cual tengo que dar hecha y acabada a toda perfección para el mes de julio de este año de seiscientos veintinueve y por precio de cuatrocientos reales que ha de ser obligada la dicha cofradía y Melchor de Ribera, vecino de esta ciudad, su mayordomo, en su nombre, debe pagar el dicho día fin de julio de este año, la libranza sobre Juan de la Peña”.





La imagen ha llegado a nuestros días tras el cambio de candelero realizado por Luis Álvarez Duarte e 1971 y la talla de un nuevo juego de manos por José Rodríguez Rivero en 1986.










La salida de palio de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad fue bastante irregular en las primeras décadas del siglo XX, por diversas cuestiones, a pesar de la calidad de los bordados por las hermanas Antúnez en 1886, perdidos en parte por su venta posterior a la hermandad de Jesús Despojados o por la acción del fuego que en 1955 acabaría con su suntuoso manto.



El palio de la Carretería en la plaza de San Francisco a finales del siglo XIX.










Virgen del Mayor Dolor en su Soledad bajo palio, durante una de sus estaciones de penitencia de comienzos del siglo XX.











Paso de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, a principios de siglo XX. Destaca el esplendido manto, verdadera joya de la Semana Santa sevillana, que bordaron las hermanas Ana y Josefa Antúnez en 1886. Por desgracia, el manto ardió en el incendio fortuito del almacén donde se guardaba, en octubre de 1955






Virgen del Mayor Dolor por la plaza Nueva, 1912Palio de 1886, bordado con la misma riqueza del manto con hilos de oro a realce sobre terciopelo negro, al igual que los faldones, todo obra de las hermanas Antúnez.





Actualmente, la dolorosa sale con el manto realizado por el taller de las Hermanas Trinitarias en 1959 tras la perdida del original. Un manto que se hizo «con los medios que se podía». El actual manto es réplica del que lució por primera vez la Virgen en 1886 al estrenar el paso de palio, que era de terciopelo azul de seda de Lyon, densa y asimétricamente bordado en oro, manto que desapareció, al producirse un incendio en 1955. Se trataba de una prenda magnífica, en la que intervino la mano de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. La hermandad de la Carretería baraja recuperar para 2029 su primitivo manto de salida ya que ese año, la Virgen del Mayor Dolor e su soledad cumple 400 años.

Manto actual da salida de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad. Hermanas Trinitarias, 1959.




En la historia del palio llama la atención el estreno del año 1914 de  unos nuevos respiraderos realizados en madera tallada y dorada, con hojas de cardina. Fueron sustituidos en 1942 por una obra de orfebrería realizada en la joyería Dalmás, propiedad de Salvio Miguel Dalmás, con un diseño final plateado en el que destacan los siete medallones con escenas alusivas a los Siete Dolores de la Virgen que aparecían dorados. Era el inicio de una etapa de esplendor de la cofradía, constatada en la restauración de las figuras del paso de misterio el año anterior y en un dato concluyente: desde 1940 el palio de la Carretería procesionaría, salvo lluvia, de forma ininterrumpida.




Antiguos respiraderos realizados en madera tallada y dorada por Guillermo Muñiz en 1914. Habitualmente, uno de los paños de estos respiraderos puede verse en la Capilla de las Tres Necesidades, junto al altar de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad. Llama la atención en el diseño de estos respiraderos la hojarasca después reproducida en el canasto y respiraderos del paso de misterio tallados por el propio Muñiz.




 Los nuevos respiraderos serían terminados por Fernando Marmolejo Camargo, orfebre que realizaría cuatro años después el juego de jarras en plata de ley que completaba el paso de palio.


Palio de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, actualmente.






Gloriosa Resurrección

A instancia del hermano Antonio Cardona, Duque de Sessa, Embajador de España en la Corte de Roma, el 20 de julio de 1591 y por Bula de Gregorio XIII se agregaba la hermandad a la Archicofradía de la Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo establecida en la Basílica de Santiago de los Españoles de Roma. Según consta en la bula, la hermandad gozaría de todos los títulos y privilegios que los de la Resurrección, pudiendo celebrar el Jubileo de las 40 Horas dos veces al año. Este privilegio no lo tenía ninguna corporación sevillana y además se concedía a la cofradía poder realizar una función y procesión con Su Divina Majestad en la mañana del primer día de la Pascua de Resurrección.







La cofradía del XVII

De los datos de 1615 se sabe que abría la cofradía el Guion de los Entierros seguido de mujeres con velas. Después desfilaba el estandarte con doce cirios, los disciplinantes y detrás, un paso con el sepulcro y las Marías. Seguía la Congregación, aunque se desconoce cual a no ser que con esa expresión se refiriese a los hermanos de la cofradía. Tras este grupo de cofrades se situaban los religiosos de San Francisco de Paula, hermanos de cera y el Santo Cristo.

En la reducción de Cofradías de 1623, se unieron las Tres Necesidades, la del Traspaso, la Lanzada y la Soledad.








Reivindicando la antigüedad

Un incendio destruyó la documentación que la hermandad poseía desde sus inicios. Se planteaba pues la necesidad de fijar la antigüedad aunque no hubiera testimonios escritos que lo avalaran. El mayordomo Marco Sánchez, en 1640 solicitó ante el Alcalde del Crimen, Leonardo Henríquez, a través de la escribanía e Sebastián Espinosa, que se le facilitara acreditación de la antigüedad de la cofradía. Para documentar su solicitud presentó como testigo  Juan de la Vanda, Juan Carrasco, Sebastián Quijada y Juan Romero quienes habían conocido a los fundadores. En vista de los testimonios aportados, fue reconocida la antigüedad pretendida por los hermanos.

Existen datos sobre el encargo de un nuevo paso. Se firmó en mayo de 1677, encargándose la hechura del mismo y las figuras a Cristóbal de Guadix, Luis Antonio de los Arcos y Pedro Roldán. El coste fue de diez mil cuarenta y ocho reales, sin contar el dorado de las andas. A pesar de que la conformidad para el plazo de entrega era de tres años, no fue hasta diez años después cuando se estrenó el mismo tras duro pleito con los encargados de la obra.

En este encargo pudo entrar, aunque no hay datos definitivos para ello, la imagen de una de las tres Marías que hizo Luis Antonio de los Arcos y que fue transformada tiempo después en la Virgen de la Luz que acompaña al Cristo crucificado, restaurada en 1984 por José Rodríguez Rivero.


Virgen de la Luz



En 1751 se reformaron las reglas determinando la salida para el viernes santo a las seis de la mañana.







La capilla en el barrio

Como ya hemos comentado, la hermandad hubo de salir de su barrio. A mediados del siglo XVIII, el cabildo general de la cofradía aprobó la realización de una capilla en la actual calle Real de la Carretería, lugar de donde salió la hermandad tras su fundación que nos ha llegado hasta hoy. Las obras, comenzadas en 1753, concluyeron en 1761. En 1868 la cofradía fue despojada de su capilla por la Junta Revolucionaria, recobrando la propiedad de la misma al año siguiente.

De nuevo un pleito ocupa la historia de esta hermandad en este caso el que sostuvo con la de la Sentencia en 1763. La hermandad de las Tres Necesidades dejarían pasar a la de la Sentencia a su llegada a la catedral si bien el año de la firma del acuerdo, la primera en entrar en el templo catedralicio fue la cofradía del Arenal.

A finales del siglo XVIII la hermandad tuvo un pleito por la precedencia de paso con la del Gran Poder calificado de “porfiado y duradero” en los testimonios que se guardan en la corporación que nos ocupa. La hermandad del Gran Poder, que fijaba su salida para media hora después del alba, tenía estipulado preceder a la de las Tres Necesidades. Este pleito casi lleva a la ruina a la corporación fundada por los toneleros tras seis años de litigio entre 1791 y 1797.

Tan enconado fue el pleito entre Gran Poder y Carretería que se llegó al arbitraje del Consejo de Castilla. En 1797 se firma una concordia para que unieran cortejos en la Punta del Diamante haciendo juntas estación en la catedral regresando igualmente juntas hasta la Punta del Diamante. La concordia establecía una alternancia en el paso decidida el primer año a suerte, aunque la Carretería cedió su sitio.

Durante el periodo de la dominación francesa fue una de las tres hermandades que en 1810 hizo estación estando en Sevilla José Bonaparte. La mayor parte de las cofradías decidieron no salir para boicotear la visita del francés.

Tras pasar una etapa de postración a primeros de siglo XIX, la hermandad decidió sacar un paso alegórico representando el Triunfo del Espíritu Santo sobre la materia. El paso fue estrenado en 1862 y consistía el misterio en un ángel elevando el símbolo de la redención y destruyendo los instrumentos de la soberbia. Otro ángel sostenía una palma y una inscripción. La realización de estas tallas fue encargada a Vicente Hernández Couquet. El paso fue poco a poco modificado hasta dejarlo en un montículo con una cruz y al pie un ángel y un esqueleto. 

En 1991 cuando discurría el paso de misterio por los alrededores de la Casa de la Moneda, se rompió la cruz del Santísimo Cristo de Salud cayendo la imagen sobre la del Buen Ladrón. Una vez colocada la imagen sobre la mesa del paso, la procesión continuó hasta su capilla en absoluto silencio. Un hecho de similares características pasó en 1874. La cofradía discurría por la estrechez de Placentines cuando un brazo de la imagen quedó enganchado en un balcón. Tras los intentos de solucionar el problema, la cruz se partió por la base y también uno de los pies de la imagen. Un cabo de artillería que presenciaba el suceso se subió al paso para sostener a la imagen durante todo el regreso de la procesión.





El paso de la Carretería entre el siglo XIX y el XX

En 1844 la Hermandad estrenaba un enorme paso (imagen inferior) que la hermandad mantendría hasta 1919.





La canastilla, de líneas muy sencillas, había sido realizada por Rodríguez Espinosa, colocándose las cartelas realizadas por Cristóbal de Guadiz en 1677, así como los ángeles que figuran entre los candelabros de hierro forjado, del taller de Roldán.

Después de cambiar el paso, este paso se quedó un tiempo en Sevilla, procesionando sobre él el misterio de la Sagrada Cena. Y además, lo más valioso del mismo, todavía lo podemos ver en nuestra Semana Santa: las cartelas son las actuales del paso de la Cena y los candelabros y ángeles todavía forman parte del paso de misterio de las Tres Necesidades.

Finalmente lo que quedó de éste paso fue a parar a una cofradía en el Puerto de Santamaría que lo mantuvo hasta la postguerra.


Imagen de un recorte de periódico datado en 1915. Se trata del paso de misterio de la Carretería durante su procesión del Viernes Santo de 1915. El paso del Cristo de la Salud se encuentra detenido en la calle Adriano a pocos metros de la Capilla del Baratillo. Aquel Viernes Santo tuvo la peculiaridad de contar con la procesión de un Santo Entierro con algunas incorporaciones (el Amor y la Sagrada Mortaja) por lo que el resto de hermandades del día vieron adelantado su horario habitual. La Carretería salió a las tres de la tarde, llegando a la Plaza de San Francisco a las 17:15, cumpliendo rigurosamente los horarios establecidos para que la Soledad de San Lorenzo saliera de la Catedral antes de las 10 de la noche.















En estas imágenes vemos el misterio de la Carretería a principio de siglo. Todavía utilizaba el paso de Rodríguez Espinosa, estrenado en 1841.





Misterio el Viernes Santo de 1912, paso de 1844 de Rodríguez Espinosa, de caoba de líneas recta con cajetones, cartelas ejecutadas por Cristóbal de Guadix (siglo XVII). Se sustituyó en 1942 por el actual.
Estas cartelas están en el actual misterio de la Hermandad de la Cena.








En 1922 se estrenó la impresionante talla del canasto y respiradero sobre los que procesionaba el misterio realizado por Guillermo Muñiz. Es de líneas rectas con grandes hojas de cardo talladas en madera oscura que se abren en la parte superior y recogidas por una soga grande dorada. En las esquinas del canasto figuran candelabros de hierro forjado que llevan delante ángeles mancebos realizados por Cristóbal de Guadix y Luis Antonio de los Arcos. Como dato curioso, la parte inferior de las patas donde apoya el paso están realizadas en hierro fundido con forma de garras.









El paso de misterio representan las Tres Necesidades de la Virgen en el momento de la muerte de su Hijo; la escalera para bajarlo, sábana para envolverlo y sepulcro para enterrarlo. Aparece Cristo crucificado y muerto, la Virgen, San Juan, las Tres Marías, los Santos Varones y los dos ladrones crucificados.



Misterio de las Tres Necesidades por la calle Gamazo, 1935. El paso se estrenó en 1922. Los ángeles ahora van en la parte baja del paso con los atributos de la pasión.
 En la delantera, la Guardia de Asalto y la Civil.




Paso de misterio de la Carretería tres años después de su estrenó en 1922, con un aspecto que ha cambiado en pocos detalles.









Paso de misterio de la Carretería, camino de la carrera oficial por el escenario de una Plaza Nueva muy distinta, en la que se advierten, al fondo, obras en el Banco de España y anuncios cubriendo el solar de lo que sería el edificio de la Unión y el Fénix.





Las reducidas dimensiones de la capilla motivaron en 1997 unas obras de ampliación de la misma así como de las dependencias de la casa hermandad. Ese mismo año, se estrenaba un Miserere dedicado a la Archicofradía. Fue interpretado en la Iglesia del Señor San Jorge de la Hermandad de la Santa Caridad, siendo su compositor Patricio Gómez Vallés. Por expreso deseo del Arzobispo, Carlos Amigo, que acudió al estreno, se volvió a interpretar en 1998 en la Capilla Real de a Catedral. Estamos pues ante la primera y única hermandad en contar con una pieza de este estilo entre su patrimonio musical.


Paso del Santísimo Cristo de la Salud en el cruce de la calle O´Donnell y San Eloy, en 1920.









El Cristo de la Salud, en la calle Velarde, a la salida de la calle Valflora, en su recorrido de 1942.







Antiguo Patrimonio

Dos piezas importantes que pertenecieron a la hermandad son ahora patrimonio de otras corporaciones. En 1858 se estrenó una custodia en plata de rul, hoy perteneciente a la hermandad de San Bernardo. El antiguo techo de palio, de las hermanas Antúnez, lo tiene la hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras.


Custodia de la hermandad de San Bernardo que la hermandad de la Carretería estrenó en 1858.






Antiguo techo palio de la hermandad de la Carretería, actualmente en posesión de la  hermandad de Jesús Despojado






Marcha “Carretería”

Estamos ante la primera cofradía que tuvo una marcha procesional dedicada. En 1886, Font y Marimón compuso “Carretería”. Para algunos estudiosos, este honor lo comparte con la marcha “Quinta Angustia” compuesta por el mismo autor.




Vía Crucis de Sevilla

El 22 de febrero de 2010 tuvo lugar el Via Crucis de las hermandades de penitencia a la Catedral. La lluvia permitió ese año que se completase el itinerario. A las 17:45 de la tarde abrió sus puertas para la salida del Cristo de la Salud, que presidió el Via Crucis hasta la Catedral. 






Túnica para procesionar

Las túnicas son de terciopelo azul oscuro, de cola, con cíngulo dorado y guantes de piel negros. Llevan bordadas en color rojo la Cruz de Santiago.








El detalle

Nueva saya de la virgen del Mayor Dolor en su Soledad, ejecutada por Manuel Solano, siguiendo un diseño de Gonzalo Navarro.
La pieza que ha servido como base ha sido el primitivo manto procesional de la imagen, realizado en 1886 por el taller de las hermanas Antúnez y diseñado Edmigio Serrano Dávila, que lamentablemente fue destruido en un incendio en 1956. Es por ello que para su materialización se ha llevado a cabo un profundo estudio ornamental del fragmento desaparecido, así como de las demás obras documentadas o atribuidas con certeza al mencionado diseñador.
La prenda ha sido ofrendada a la titular mariana de la Hermandad de la Carretería por una hermana, quien se la encargó a Gonzalo Navarro en el año 2016. La bendición de la misma tuvo lugar el día 20 de marzo  2017 en el transcurso de una eucaristía celebrada ante la imagen en su capilla de la calle Real de la Carretería.

      


Bambalina frontal de paso de palio de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, bordada en el taller de las Hermanas Trinitarias en 1971, reproduciendo el diseño del antiguo de las Hermanas Antúnez.





Estandarte de la Hermandad de la Carretería, bordado por Teresa del Castillo en 1861 y restaurado recientemente por Talleres Santa Bárbara.








Dos toneles en el llamador del misterio de la Carretería, recuerdan el origen gremial (toneleros) de esta hermandad.













María de Magdala, de 1690, los expertos coinciden en señalar a Luis Antonio de los Arcos como su escultor.
Y en cuanto a la incorporada en 1886 al paso, existe división de opiniones. Una mayoría se pronuncia por el nieto de Pedro Roldán, Duque Cornejo.








San Juan:
Esta talla del santo apóstol mide 172 cm. de altura. La imagen sólo tiene tallados con detalle, cabeza, manos y pies, siguiendo las condiciones del contrato.
Sobre su autoría, la mayoría de los expertos coinciden en señalar a Pedro Roldán como el responsable. Influye en esta decisión la comparación con las tallas del joven apóstol y evangelista, con los que se encuentran en los retablos del altar mayor del hospital de la Caridad y de la parroquia del Sagrario, realizado para la capilla de los Vizcaínos del desaparecido convento de San Francisco, que labró personalmente Pedro Roldán, por aquellas mismas fecha.





Escucha algunas de las marchas dedicada a los titulares de la hermandad.



GOLGOTHA Jacinto Manuel Rojas Guisado 2010

LA CARRETERÍA Francisco Pastor Bueno 2011

LAS TRES NECESIDADES Juan Velázquez Sánchez 2005

MADRE DEL MAYOR DOLOR José Manuel Delgado Rodríguez 2001

MAYOR DOLOR EN SEVILLA  Claudio Gómez Calado 2002

NUESTRA SEÑORA DEL MAYOR DOLOR Manuel López Farfán 1927

SUBIDA AL CALVARIO David Hurtado Torres 2011


VIRGEN DE LA CARRETERÍA José Albero Francés 1977











Video de Fernando Comas


                          






















Bibliografía

Enciclopedia de la Semana Santa de Sevilla del El correo de Andalucía

Historia de las cofradías de Sevilla del ABC

El poder de las imágenes, iconografía de la Semana Santa de Sevilla, del Diario de Sevilla
 
La Semana Santa según ABC de Sevilla 1929-1946 de ABC

https://www.hermandaddelacarreteria.org

https://sevilla.abc.es/pasionensevilla

http://periodistacofrade.blogspot.com

https://denazaretasevilla.com

https://vestidordelavirgen.wordpress.com

https://cuestiondecofradias.blogspot.com



















Historia de las Hermandades de Sevilla: Montesión


Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Dominica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada y Santo Domingo de Guzmán


Cartel anunciador del Vía Crucis Penitenciaĺ de las Hermandades de Sevilla 2017, obra de Jonathan Sánchez Aguilera.





Armadores de buques

Hermandad de gran tradición que ahonda sus raíces en la historia aunque se disponen de pocos datos sobre cómo fue su nacimiento. Los datos más antiguos sitúan la fundación de esta hermandad en el mes de octubre de 1560. El nacimiento tuvo lugar por la unión de dos corporaciones, una de gloria bajo la advocación del Rosario que habitaba en una ermita que dio lugar al Convento de Monjas Carmelitas de Belén, y otra de penitencia, que radicaba desde su fundación en e hospital de las Cinco Llagas que rendía culto a la “Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto” y a quienes pertenecía el gremio de armadores de buques con el fin de realizar la travesía a las indias occidentales de donde traían una serie de riquezas parte de las cuales ofrecían a la cofradía.

Un antecedente de esta hermandad está en el grupo de devotos que se reunían para dar culto a la imagen de un crucificado titulado del Santísimo Cristo de la Salud llamado también “de los Corales” o “del Coral” con el cual procesionaba la hermandad hasta bien entrado el siglo XVII.



Crucificado del Coral, convento de Santa Paula




Esta imagen se conserva hoy en un altar del Monasterio de Santa Paula perteneciente a las Monjas Jerónimas con quien la corporación tenía carta de hermandad desde finales del siglo XVI. Se cuenta de que tanta era la devoción al crucificado de que los feligreses que acudían efectuaban un acto consistente en visitar cinco viernes seguidos la imagen y una vez en la iglesia ponerse “de pie en su presencia y allí rezar treinta y tres Padrenuestros y treinta y tres Ave Marías, en memoria de los años que Jesucristo Señor Nuestro conversó en este mundo”.

Trasladada la hermandad en 1574 al Convento de Santa María de Montesión que compró tres años después a la Comunidad de Padres Dominicos un tozo de terreno situado en el compás del convento. El cabildo general aprobó labrar capilla propia en ese lugar para lo cual firmó carta de compra con la comunidad dominica. La capilla de construyó anexa a la iglesia de Santa María de Montesión, convento que había sido fundado tras la cesión por testamento que hizo Mencía Manuel de Guzmán, nieta de los primeros duques de Medina-Sidonia y Feria, de unas casas que estaban frente a la plaza de Caño Quebrado. La hermandad se vería obligada a pagar anualmente una renta de mil maravedíes por asentar allí la capilla la cual tenía tres puertas que daban al compás del edificio, al presbiterio de la iglesia y a la plaza de Caño Quebrado. La capilla era abierta al culto e 1604 constando de un sola nave y figurando en el altar principal la Virgen del Rosario, en el lado del evangelio estaba el Crucificado y en el lado de la epístola, el Señor de la Oración en el Huerto.

De la disposición de medios económicos por parte de los cofrades de la hermandad hablan por si solos los gastos que efectuaban para enriquecer su patrimonio sin escatimar cantidad. Por estos años se edificó la capilla con sus correspondientes altares a la vez que se contrataba el misterio completo de la Oración en el Huerto con el imaginero que más destacaba en la época que no era otro que Jerónimo Hernández, según reza e escritura que firmaron en 1578 el artista y el licenciado García de Herrera en la cual se especificaba también que se realizarían otras cuatro imágenes para poder completar el misterio de la Oración en el Huerto que serían “San Pedro, San Juan y Santiago, durmiendo, con sus diferentes posturas al natural, la cuales ha de tener y ser de estatura de un hombre” además del ángel que mantiene el diálogo con el Señor. Las figuras deberían de estar “en un peñasco a manera de huerto, el Cristo en su parte más alta y lo apóstoles en sus concavidades más bajas”.












Cinco Misterios Dolorosos

Un año antes de la aprobación de sus primeras reglas, por decreto del previsor del arzobispado, la cofradía pasa a llamarse de los “Cinco Misterios Dolorosos y Sagrada Oración el Huerto” perdiendo el título de ”Rosario” con lo que se ponía fin a un pleito sobre el uso de la advocación de la Virgen que se tuvo con la hermandad de Nuestra Señora del Rosario del Convento de San Pablo regentado por la orden de predicadores, corporación que estimaba que era la única que podía usar el título de Rosario.

Las primeras reglas de la hermandad fueros aprobadas en 1588. Según consta en las actas más antiguas, hasta que el padre general de los Dominicos, Fray Sixto Fabro, no dio su autorización para que se estableciera la hermandad en el Colegio Dominico de Santa María de Montesión, la corporación no pudo denominarse de pleno derecho con el título de “Nuestra Señora del Rosario”. Cinco años más después, en 1593, la hermandad pasó a denominarse “Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos”.

El nuevo ordenamiento establecía la estación de penitencia el jueves santo llevando hermanos de luz y de sangre figurando en la comitiva un estandarte morado y los niños de a Doctrina, trompetas dolorosas y capilla musical. El paso de los cinco misterios dolorosos dejó de salir a primeros del siglo XVII saliendo en su lugar el misterio de la Oración en el Huerto. Por aquellos años, la hermandad ya procesionaba también con el paso de palio con una imagen de Virgen que había sido regala por un devoto.

A la hermandad de Montesión también le llegó el momento de la reducción decretada en 1623 por el Consejo de Castilla. Estas uniones que debieron llevar a cabo las hermandades sirvieron de poco ya que la mayoría volvieron a desplegarse después como ya hemos ido viendo en otras hermandades que nos han ocupado. A la hermandad de Montesión le tocó unirse a la de la Piedad de Santa Marina y a la de la Sagrada Entrada en Jerusalén. De estos años data la cédula expedida bajo el pontificado de Su Santidad Inocencio XII, exactamente en 1697, por la que se incorpora la capilla de la Santísima Virgen del Rosario y Sagrada Oración en el Huerto a la Basílica de San Juan de Letrán de Roma en cuyo interior cuenta la tradición que se conserva uno de los lienzos en que estuvo envuelta la cabeza del Señor una vez fue colocado en el sepulcro. A partir de aquella fecha la cofradía usa en su escudo la cruz de San Juan.

Poco datos se guardan de la hermandad sobre su vida a lo largo del siglo XVIII si bien se sabe que la cofradía había salido de forma continua a la calle cada jueves santo sin descuidar los cultos. Para encontrar noticias sobre ellas casi hay que acabar la centuria cuando se redactan nuevas reglas que incluso vuelven a dar notoriedad al crucificado del Santo Cristo de la Salud al hacer constar la titulación conjunta del mismo, aunque ya la primitiva imagen había sido sustituida por otra, donación de una hermana que residía e ultramar y que fue colocada en el altar construido en la capilla.







La unión con Pasión

Tras el paso de la invasión francesa y la extinción del convento que había sido sede de la cofradía, la hermandad paso años de abatimiento. Para poder subsistir incluso llegó a un peculiar acuerdo con la hermandad de Pasión por el cual las dos corporaciones estarían unidas por el espacio de dos años a partir de 1857. Desde el segundo tercio del siglo XIX, diversos miembros de la familia real se vinculan a esta corporación. Así, en 1866 ya figuraban los infantes Duques de Montpensier y sus hijos, entre ellos la reina Doña María de las Mercedes de Orleans. Años más tarde, por medio de las gestiones del Marqués de Gavira se inscribieron Isabel II, Alfonso XII y Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena quien incorporó sus armas al escudo de la cofradía. También fue hermana mayor de honor y efectiva la reina Victoria Eugenia.



Virgen del Rosario el Jueves Santo de 1912 por la antigua plaza de la Constitución. Última vez bajo el palio de 1847 ya que en 1913 estrenaría el de tul ideado por Lecaroz y ejecutado por Amians. Fue vendido a la Hermandad de Los Gitanos de Sevilla.











La Virgen del Rosario bajo su palio de tul de oro ideado por José Lecaroz, año 1914 o 1915.









Paso de la Virgen, en 1925, el paso con palio de tul, que fue una innovación de esta cofradía. En los respraderos se habían aplicado los bordados del anterior.






La hermandad hubo de trasladarse hasta la iglesia de San Martín debido al mal estado en que se encontraba la capilla. Las imágenes fueron colocadas en la capilla. Las imágenes fueron colocadas en la capilla del Sagrario hasta 1952, año en que retornaron nuevamente a su sede. Durante este tiempo, la capilla se utilizaba como almacén para guardar los objetos de la cofradía y a la que todos los años se trasladaban las imágenes para realizar la estación de penitencia. Tras la Semana Santa, las imágenes volvían a la capilla que ocupaban en San Martín. Fue por eso por lo que en 1936, en el incendio de la capilla, desaparecieron las imágenes del Santísimo Cristo de la Salud, imagen de pasta posterior a la que aún se conserva en poder de las monjas jerónimas y las de tres apóstoles que conformaban el misterio. Al año siguiente, la hermandad pudo efectuar la estación de penitencia gracias a la cesión de sus andas que para ello hizo la hermandad de la Hiniesta además de los enseres procesionales. La Virgen salió con el paso completo de la Hiniesta y, el Señor, solo sin el misterio, en el paso del Cristo de la Buena Muerte, vistiendo una túnica prestada por la hermandad del Gran Poder. Los nazarenos del paso de la Oración en el Huerto llevaban las túnicas de cola de la Hiniesta y los del paso de la Santísima Virgen del Rosario las túnicas propiedad de los hermanos de Montesión.





La Virgen del Rosario en el palio prestado por la Hermandad de la Hiniesta y la peana de la Hermandad del Valle, para su salida procesional de 1937. Los saqueos destruyen un año antes enseres, insignias, pasos, Cristo de la Salud, el apostolado.







Virgen del Rosario saliendo de su capilla en 1937, con el paso de la Hermadad de la Hinesta




Las obras de restauración de la capilla en 1999 volvieron a obligar a la hermandad a trasladar las imágenes que fueron colocadas en la iglesia del convento de las Madres Comendadoras del Espíritu Santo. Durante el tiempo que duraron estas obras la cofradía estuvo haciendo estación desde la iglesia de San Juan de la Palma.




Paso de la Virgen a principio de siglo, con palio de terciopelo negro y el manto de Eloisa Rivera.








El Jueves Santos de 1935, se vivió una jornada retornando a un esplendor que no se vivía desde hacía años. Entre las numerosas novedades por parte de todas las hermandades, en concreto en la hermandad de Montesión, estrenaba las túnicas actuales de antifaz de terciopelo negro y túnica y capa color crema. Volvió a salir de su capilla en la calle Feria aunque durante el año residía en la iglesia de San Martín, pesentando otros estrenos como varas, dalmáticas, rosarios del palio, senatus o tocade la Virgen. Su entrada era más tardía, entre otros motivos porel rodeo que daba la cofradía por el Postigo y la Plaza Nueva.









Virgen del Rosario durante unos cultos en su honor realiizados por su Hermandad en torno al año 1960.










La Imagen de rodillas

La imagen del Señor de la Oración en el Huerto está representada abatida, de rodillas, en actitud implorante con la mirada hacia lo alto buscando al ángel confortador que le ofrece el cáliz y con los brazos extendidos hacia delante y las manos abiertas en continua solicitud de consuelo ante los sucesos que sabía le iba a tocar vivir.






















Según se puede leer en el documento de hechura de la obra, la imagen se debe al escultor Jerónimo Hernández, realizada en 1578, junto a las imágenes de los apóstoles en “buena pasta y lienzo nuevo por detrás y embetunado y los cuerpos sobre sus armaduras de madera”. En 1882 se colocó pelo de estopa hasta que en 1942 Antonio Castillo Lastrucci le hizo un cuerpo nuevo. Francisco Buiza procedió a retallar y policromar el cuerpo nuevo en 1976 mientras que Juan Manuel Miñarro hubo de intervenir en él en 1993. La última restauración data de 1995 por parte del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.



El paso de misterio de la Oración en el Huerto de Montesión en los años 30 del siglo pasado por la Alameda de Hércules. El Cristo iba de espaldas al público y llevaba una palmera en lugar del tradicional olivo.






Curiosa imagen del paso de misterio de Montesión en la Semana Santa de 1935. Va con palmera, en vez de olivo (esto ya lo vimos también en la Hermandad de los Panaderos), sobre el canasto dorado de principios de siglo.









Misterio de la Oración en el Huerto llegando a la Alameda, sobre el antiguo paso que se perdió en 1936.





Fue el propio Jerónimo Hernández el artista que ejecutó el ángel que dialoga con el Señor a quién Joaquín Gómez hizo nuevas alas en 1921 que de nuevo fueron sustituidas por Luis Ortega Bru en 1955 quién además le talló una nueva nube. Cuatro años después, Francisco Buiza lo restauró mientras que Luis Ángel Ortega le hacía un nuevo cuerpo y nueva nube.




El paso de la Oración en el Huerto avanza por la Calle Correduría, la cual está a punto de abandonar a los sones de los cornetas de la Banda de Ingenieros.

Pocos datos fidedignos podemos encontrar sobre este paso, aunque parece tratarse del estrenado en 1908, el cual se hizo aprovechando buena parte del anterior que procedía de 1833 y que había sido reformado en 1866. Las ocho cartelas eran las procedentes del paso ejecutado por Bernardo Simón de Pineda entre 1668 y 1675. De cualquier forma, este paso pereció en el incendio de 1936, ya que a esta Hermandad no sólo le quemaron la Capilla, sino también el almacén donde guardaban los pasos y enseres, si bien pudieran haberse salvado sus respiraderos pues se habían estrenado unos nuevos tan sólo un año antes, en 1935.








El misterio se completó en 1948 con los tres apóstoles durmientes. Pedro, Juan y Santiago realizados por Castillo Lastrucci y que fueron restaurados por Francisco Buiza y Manuel Calvo en 1981 y 1986 respectivamente.














El Señor de la Oración en el Huerto después de ser restaurado por Pedro Manzano en el 2022.








El crucificado de la Salud es una imagen realizada por Luis Ortega Bru en 1954. Esculpida a tamaño natural y de gran calidad, los expertos apunta que el artista se inspiró en el Cristo de la Conversión del Buen Ladrón de la hermandad de Montserrat y en ella se representan las propias palabras del imaginero cuando llegó a afirmar que “todas mis esculturas son desgarros. Mi arte es la expresión del alma de mis amigos que han muerto luchando por un ideal”.
















Rosario Coronada



Cartel de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Rosario, obra de José Gonzalez, 2004





No se tienen datos sobre la autoría de la Virgen del Rosario pudiéndose acercar su hechura al siglo XVI. En 1976 Buiza procedió a realizar labores de afinamiento en la cabeza de la imagen realizándole nuevo candelero. Sobre la imagen intervino también en 1987 Luis Ángel Ortega y más recientemente, en 1995, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.






El domingo 21 de octubre de 2001 la hermandad se dispuso a celebrar la función a Nuestra Señora del Rosario. Durante el oficio, el arzobispo, Carlos Amigo anunció la coronación de la Virgen hecho que tuvo lugar el 31 de octubre de 2004 de la que fueron madrinas las Hermanas de la Cruz, las Madres Comendadoras del Espíritu Santo y Cayetana Fitz James-Stuart, duquesa de Alba. Llegado el día de la coronación, se impuso a la Virgen una corona realizada en oro y más de quinientos brillantes en la que se incluyó la leyenda “Reina del Rosario” en brillantes sobre oro blanco a semejanza de la que luce la Virgen de los Reyes además de una alegoría del rosario insertada en la circunferencia del resplandor y que termina en la cruz de los dominicos que remata la bola del mundo.






El canasto de la presea se divide en ocho lados decorados con motivos con ocho óvalos que representan la coronación de la Virgen, la Virgen de los Reyes, una escena de la Asunción, una medalla de la Virgen de Guadalupe donada por el torero Carlos Arruza, el escudo real, el del papa Inocencio XII, el del cardenal Carlos Amigo Vallejo y el de la ciudad de Sevilla.
























Se pretendía que la obra armonizara con el conjunto del paso de palio, el cual se caracteriza por su transparencia y su concepción etérea en sus elementos, destacando los originales varales calados. Por eso el diseño mantenía estas características, evitando crear una obra demasiado pesada visualmente para tan delicada imagen de Nuestra Señora. En ella se recogen los símbolos y escudos de la hermandad, al mismo tiempo que algunos de sus titulares. El escudo queda dividido en tres partes, siendo la cruz de San Juan con el cáliz sobre ella, portada por el ángel confortador, lo que remata la corona en su parte superior. Dicha cruz de San Juan esta realizada en oro blanco con brillantes y con baño de platino. El toisón se situó en la base del canasto, la zona que se asienta sobre las sienes de la imagen, recorriendo su circunferencia.









El rosario de Carlos Arruza


Una pieza de especial cariño en la hermandad es el rosario de plata dorada regalado por el diestro mejicano Carlos Arruza. De él se extrajo el modelo de los rosarios que a modo de remate, cuelgan de los varales del paso de palio.











Vía Crucis del Año de la Fe



El Vía Crucis del Año de la Fe de Sevilla fue organizado para su celebración el 17 de febrero de 2013 en el entorno de la Santa Iglesia Catedral. Su desarrollo tenía como referencia el Vía Crucis de las Jornada Mundiales de la Juventud de Madrid y aunque fue convocado por la propia Archidiócesis, su organización corrió a cargo por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad.

Se designaron dieciséis hermandades que irian en su paso procesional y no en andas como es habitual y que representarían al Vía Crucis de Juan Pablo II, que fueron: las hermandades de Montesión, Redención, San Gonzalo, el Carmen, Torreblanca, San Esteban, los Gitanos, Pasión, el Gran Poder, la Estrella, Montserrat, las Siete Palabras, el Cachorro y el Santos Entierro, junto con la Cruz de Guía de la Hemandad del Silencio y el Lignum Crucis de la Hermandad de la Vera Cruz.

Las adversas condiciones meteorológicas y las previsiones existentes frustraron la celebración de este Vía Crucis del Año de la Fe en Sevilla tal y como estaba previsto, ya que al final por la no salida de los diferentes pasos, se desarrolló en el interior de la Catedral con catorce cruces de la hermandad de Santa Cruz, que representaron a los diferentes misterios.









Vía Crucis de Sevilla

La imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas, presidió 6 de marzo de 2017 el Vía Crucis de las Hermandades.








En el 2023 participó en el Santo Entierro Grande que se organizó por el 775 aniversario de la recuperación del culto cristiano.


(PINCHA PARA MAS INFORMACIÓN)

SANTO ENTIERRO GRANDE 2023








Túnica de procesión

El hábito de nazareno está compuesto por túnica de color de crema, ceñida por cordón de seda blanco y negro que se sujetará al lado izquierdo, botonadura en el frente de la túnica y en bocamangas, formada de terciopelo negro y capa del mismo tejido y color que la túnica. Sobre la capa, y a la altura del hombro izquierdo, llevará un escudo, en cuyo interior figura la Cruz dominica circundándolo con la denominación “Oración en el Huerto – Monte-Sión”, y orlado todo él, por un fino cordón de seda blanco y negro. Antifaz de terciopelo color negro que llevará a la altura del pecho la Cruz de San Juan y en el centro de ésta un Cáliz, bordado en hilo de seda de oro. Zapatos de color negro con hebillas plateadas y calcetines y guantes de color blanco












El detalle





Llamador del paso de la Virgen. Metal fundido, Viuda de M. Villarreal. 1981
Al celebrar en 1960 las Hermandades de la Estrella y Montesión su IV centenario fundacional surgieron vínculos entre ambas, que le llevaron a la segunda a regalarle el llamador a la primera, y a ésta a su vez a obsequiarle con una réplica del mismo años más tarde. De ahí la similitud entre ambos. La imagen de abajo es el mismo llamador visto desde el otro extremo.

















Estandarte del Crito de la Salud. Plata de ley fundida, Orfebrería Andaluza, diseño de José Luis del Estad Vargas. 1997
Reprodución de la espadaña de la capilla del Rosario, que se sitúa en el Estandarte del Cristo de la Salud.








Bambalina delantera del palio, en 1926 sobre malla de oro se estrena el palio de la Virgen, según diseño de Ramón Ferrero y bordado por Victoria Caro, siendo muy original su crestería y las puntas de las bambalinas.











Escucha algunas de las marchas dedicada a los titulares de la hermandad.


COPLAS AL SEÑOR DE LA SAGRADA ORACIÓN EN EL HUERTO  Autor: Rafael Bermúdez Medina, 1999

SALUD DE MONTE-SIÓN  Autor: Juan Velázquez Sánchez

SALUD Y LÁGRIMAS  Autor: José Manuel Delgado, 1998

HÁGASE TU VOLUNTAD   Autor: Emilio Muñoz Serna,  2007

CRISTO DE LA SALUD  Autor: Emilio Muñoz Serna,2010

ORACIÓN REDENTORA  Autor: Alejandro Blanco Hernández,  2011

ANGUSTIA SUPREMA  Autor: Francisco Javier López Bernal,  1992

ORANDO EN MONTE-SIÓN  Autor: Juan Velázquez

UNA ORACIÓN POR SEVILLA  Autor: Emilio Muñoz Serna

MONTESIÓN  Autor: Raúl Martín Cruzado

ROSARIO  Autor: Hermanos Jiménez Cabezas, 2013

TU CÁLIZ DE AMARGURA  Autor: David Álvarez García, 2000

TU TRAICIÓN ES MI ROSARIO  Autor: Raúl Martín Cruzado

PASO DE PALIO  Autor: Manuel Borrego Hernández,  1946

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO  Autor: Pedro Braña Martínez, 1954

ROSARIO DE MONTE-SIÓN  Autor: Juan Velázquez Sánchez,  1987

SALMO PENITENCIAL, MARCHA PARA UN PASO DE CRISTO  Autor: Pedro Braña Martínez  1987

REINA DEL ROSARIO    Autor: José Manuel Delgado Rodríguez  1998

SALVE, ROSARIO  Autor: Joaquín Ruiz,  1998

CORONACIÓN EN MONTESIÓN  Autor: Abel Moreno Gómez,  2003

HIMNO A LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN DEL ROSARIO DE MONTESIÓ  Autor: Abel Moreno Gómez,  2003

MADRE DE MONTESIÓN CORONADA  Autor: David Gómez Ramírez,  2004

MONTESIÓN  Autor: Pedro Morales Muñoz,  2009

REINA DE MONTESION  Autor: Carlos Delgado Godino, 2012

REGINA SACRATISSIMI ROSARII  Autor: Jesús Joaquín Espinosa de los Monteros Pérez,  2013










Video de Semana Santa en Serva la Bari 







VER ÁLBUM DE FOTOS 







Bibliografía

Enciclopedia de la Semana Santa de Sevilla del El correo de Andalucía

Historia de las cofradías de Sevilla del ABC

El poder de las imágenes, iconografía de la Semana Santa de Sevilla, del Diario de Sevilla 

La Semana Santa según ABC de Sevilla 1929-1946 de ABC

http://www.hermandaddemontesion.com

http://leyendasdesevilla.blogspot.com